Tus clientes preguntan por su pedido a cualquier hora. Un empleado digital atiende la consulta en el momento —por WhatsApp o por teléfono—, cruza tu sistema con el del transportista y le da el estado real y el número de seguimiento. Tu equipo sigue vendiendo, tranquilo.
Después del «tu pedido ha salido» llega la pregunta de verdad: «¿y cuándo me llega?». Esa la contesta al instante, a cualquier hora.
Desde 5 €/día · Atiende 24/7 · Funciona con lo que ya usas
/ De noche, sin nadie del equipo despierto
«¿Dónde va mi pedido? ¿Para cuándo lo tengo?» Tu comercial deja la venta a medias, abre el sistema, busca el albarán, entra en la web del transportista y vuelve a llamar. Cinco minutos. Cuarenta veces al día. Horas de gente que sabe vender haciendo de centralita.
2–3 h
al día
lo que se va un comercial solo en consultas de seguimiento de pedidos.
Cuando el cliente pregunta, el empleado digital mira el pedido en tu sistema, lo cruza con el del transportista en directo y responde con lo que de verdad está pasando: en qué punto va, qué día llega y el número con el que puede seguirlo él mismo. El dato que da es el de hoy, no el de cuando se grabó el pedido.
Cliente pregunta
Universale
lee tu pedido + consulta al transportista
Responde: estado + nº seguimiento
Por número, email o teléfono del que pregunta.
Tu albarán con el seguimiento real del transportista.
Donde preguntó, en el tono de tu empresa.
Un pedido que no llega, un paquete dañado, un cliente enfadado: eso lo lleva una persona. El empleado digital reúne el caso —quién es el cliente, qué pedido, qué ha pasado, qué ha dicho el transportista— y se lo deja a tu equipo listo para resolver. Tu gente abre el caso y ya sabe de qué va. El cliente sigue acompañado y cuenta su problema una sola vez.
Él se encarga de las consultas repetitivas y tu equipo se queda con las decisiones que piden criterio.
Pasado a: equipo de atención
Plazos de entrega, gastos de envío, cómo se devuelve algo, hasta qué hora se puede pedir para que salga hoy. Las aprende de tus condiciones reales y las contesta en tu tono, a cualquier hora.
«¿Cuánto tarda a Canarias?» «¿Hacéis envío a Portugal?» — contestadas al momento.
«¿Cómo devuelvo?» «¿Cuándo me ingresáis?» — con vuestro procedimiento exacto.
Pedido mínimo, portes, horario de almacén.
Lo que tu equipo explica veinte veces al día, contestado igual de bien cada vez.
Un distribuidor que sirve a comercios y mayoristas tiene clientes preguntando por sus pedidos a todas horas, y cada consulta paraba a alguien del equipo. Con un empleado digital, esas consultas se atienden al instante por WhatsApp: da el estado y el número de seguimiento real, y solo levanta la mano cuando hay una incidencia que pide una persona.
Lo operamos a diario en nuestras propias empresas. Te lo enseñamos funcionando, en directo.
Demo viva sobre un pedido real
(imagen pendiente · el empleado digital atendiendo en directo)
El empleado digital hace lo que se repite —el «¿dónde está mi pedido?», las preguntas de siempre, el primer filtro— y te lo enseña. Las reclamaciones, los clientes grandes y todo lo que pide criterio se quedan en tu gente. Tu plantilla se queda igual: la misma gente atiende a más clientes.
Precio cerrado y claro. Empezamos con un diagnóstico gratis: miramos tus consultas de hoy y te decimos qué se puede atender solo. Lo dejamos funcionando sobre el WhatsApp y el correo que ya usas.
Te lo enseñamos en directo, sobre un pedido real, en 30 minutos.